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lunes, 10 de abril de 2017

{Reseña} La Reina del Tearling, de Erika Johansen.

Erika Johansen
496 páginas
Editorial FANTASCY
Trilogía La Reina del Tearling
Narrativa fantástica
♚♚♚♚

Sinopsis

El trono la espera, sus enemigos también.

Kelsea Glynn es la única heredera del trono del Tearling. Tras la muerte de su madre, la princesa fue criada por dos fieles sirvientes en una cabaña oculta en los bosques. Durante casi dos décadas, el tío de Kelsea ha ejercido la regencia, pero no es más que el títere corrupto de la Reina Roja, la taimada y despótica hechicera que ostenta el poder en el feudo colindante de Mortmesne. El día que Kelsea cumple diecinueve años, los maltrechos restos de la guardia de la reina acuden para sacar a la joven de la clandestinidad y escoltarla hasta la capital. Así empieza el turbulento viaje de Kelsea al corazón del Tearling para reclamar su trono, ganar la lealtad del pueblo, y rescatar su reino de la corrupción y de la magia oscura. Armada con una voluntad de acero, la joven se someterá a una auténtica prueba de fuego que puede convertirla en leyenda... o destruirla.




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¡Hola, cazadores!

¿Cómo va esa Semana Santa? La mía de lo más relajada, lo que es todo un alivio y me permite seguir sumergiéndome en mi lista de pendientes; también estoy muy contenta por traeros hoy reseñada la primera parte de una trilogía que promete tardes de emoción y de intrigas. Una novela que no ha sido lo que me había imaginado y que ha superado con creces todas mis expectativas. 

No os voy a mentir. La portada no me llamaba en absoluto, pero había leído alguna que otra buena crítica en otros blogs; además de que llevaba un montón de tiempo sin leer nada de fantasía más allá de Canción de Hielo y Fuego, y pensé que, ya que es un género que me apasiona, no estaría de más volver a sumergirme en él. El libro  en cuestión tiene 496 páginas, todas y cada una de ellas apasionantes, por lo que me lo he devorado en apenas tres días. Tres días en los que no paraba de pensar en él, tres días en los que mi cabeza ha estado llena de intrigas y especulaciones. Porque si este libro se puede resumir de alguna manera es con la palabra secretos. Secretos, traiciones y mucha, mucha emoción.

La Reina del Tearling, de Erika Johansen, es la primera parte de una trilogía que lleva el mismo nombre. En ella conoceremos a Kelsea, una joven testaruda cuyo destino es ser coronada algún día como Reina del Tearling y que, por el momento, vive escondida en compañía de dos fieles vasallos del reino por temor a que su tío, el Regente del Tearling, la descubra y la asesine para impedir que suba al trono que un día ocupó la madre de Kelsea. Y es que lo último que quiere la Reina Roja, la monarca bruja del reino fronterizo de Mortmesne y aquella que maneja los hilos del Tearling en la oscuridad, es que Kelsea aparezca y reclame el trono como suyo. Así pues, Kelsea lleva una vida alejada de todo, acunada por los cuidados de dos maestros que se limitan a ofrecerle verdades muy sesgadas de la realidad y que le impiden juntarse con el resto de la humanidad. Y esto es así hasta que Kelsea cumple diecinueve años y unos aguerridos soldados de la Guardia Real se presentan en su escondite para llevarla y custodiarla hasta el lugar que le corresponde, que no es otro que el trono del Tearling. 

Debo decir que me ha encantado. Me he encontrado con una novela de fantasía de lo más original, lo que, dado lo prolijo que es el género, se presentaba de entrada como algo muy difícil. Pero esta historia derrocha imaginación a raudales, y Erika Johansen nos presenta un mundo completamente nuevo que rompe el concepto de la literatura fantástica tradicional, uniendo fantasía con ciertos detalles de realidad. Me ha gustado mucho la forma de escribir de la autora, y sobre todo sus descripciones, que sin llegar a ser pesadas resultan de lo más precisas, lo que me ha permitido imaginarme todo como si me encontrara allí mismo, en el Tearling. Los diálogos, llevados por personajes apasionantes, son dinámicos y afilados, y aligeran mucho la narración.

He calificado la historia como narrativa fantástica, pero realmente de fantasía solo tiene ese Nuevo Mundo con países como el Tearling o Mortmesne, aderezados con una pequeña pizca de magia. No hay criaturas fantásticas (de momento), ni otras razas aparte de la humana. En realidad, me ha parecido un mundo medieval más que otra cosa; e incluso las intrigas, tan intrincadas, tan ancladas en el poder, me pegaban totalmente con lo que debía pasar en nuestra Edad Media. La tecnología que hay, al menos en el Tearling, es completamente medieval, e incluso el sistema económico y religioso recuerda enormemente a nuestro medievo.

La verdad es que (y no sé por qué) me esperaba una novela mucho más juvenil, más inocente, pero me he topado con una historia muy adulta y explícita, cuyos personajes están movidos por la codicia, las ansias de poder, el sexo, el miedo y la violencia. Es muy del estilo de Canción de Hielo y Fuego, y si os gusta ese tipo de novelas, esta os va a encantar.

En cuanto a la protagonista, Kelsea, me ha encantado absolutamente TODO de ella, al igual que la evolución que ha tenido a lo largo de la novela. Y me podría pasar la reseña entera hablando de ella, de lo mucho que me ha gustado su carácter y su sagacidad, pero prefiero que lo descubráis por vosotros mismos, ya que conocer a Kelsea es uno de los puntos fuertes de este libro y no me gustaría quitaros ese placer con mis torpes palabras. Leed el libro y os encontraréis a la protagonista que todo libro épico debería tener. He dicho. 

Sin embargo, los personajes secundarios no se le quedan a la zaga: Lazarus de la Maza,  Pen Alcott, Andalie, Carlin y el Traedor son personajes muy potentes, que dan su toque personal a la trama. Todos son originales al máximo, todos (o casi todos) esconden secretos que no están dispuestos a confesar, lo que hace que sus figuras sean de lo más atrayentes. Pero a mí el personaje que más me ha fascinado (aparte de Kelsea, claro) es el Traedor, y todos los que hayan leído la novela entenderán por qué. Tampoco pienso entrar en detalles aquí, porque lo último que quiero es destripar nada; y es que en este libro importa hasta el último detalle. 

Algo que me ha gustado mucho es la humanidad de los personajes. Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos (bueno, algún malo muy malo sí que hay), pero casi todos están llevados por sus circunstancias, casi todos tomaron una mala o una buena decisión en el pasado que les condujo a su posición actual. Eso le da mucho realismo a la historia y es un detalle que, de verdad, me ha encantado. 

Pero ahora vamos con los aspectos negativos (tranquilos, son tres sin apenas importancia). Como cualquier primer libro de cualquier saga fantástica, este libro tiende a perderse en explicaciones sobre ese Nuevo Mundo en el que se mueve Kelsea, y algunas, aunque necesarias, se hacen un poco pesadas, sobre todo al principio. Pero es algo muy normal dentro de la literatura fantástica: el primer libro de cualquier saga siempre resulta ser el peor, porque te tiene que meter en escena, te presenta un mundo o realidad nuevos a partir de cero, y es lógico que el lector se sienta abrumado o aburrido en algún momento de la lectura. Pero ya digo que esas partes terminan pasando y no deslucen demasiado la novela. 

El segundo aspecto negativo tiene que ver con los recuerdos de Kelsea: nuestra protagonista tiende a pensar mucho en su pasado, rememorando los años que pasó escondida con Carlin y Barty, sus "guardianes". No hay capítulo en el que no eche la vista atrás, y eso me terminó por resultar pesado: es cierto que sirve para que conozcamos mejor a Kelsea, pero en mi opinión algunos de esos recuerdos sobraban. 

Y el tercero (y el más tonto de todos) es la extensión de los capítulos. Es un libro de capítulos largos, y aunque lo devoré, sí que eché de menos que se dividiera en más capítulos, para tomarme algún respiro de vez en cuando (os dije que era un detalle muy chorra, pero que a la larga se hace notar). 

A pesar de todo esto, os recomiendo el libro de corazón. Yo no veo la hora de coger el segundo para conocer el devenir de Kelsea y del resto de personajes.

En definitiva, La Reina del Tearling es el mejor comienzo que esta trilogía podía tener. Con ella te hundirás en un mundo medieval peligroso, emocionante e intrigante que te tendrá con el alma en vilo y en el que luchará una protagonista de la que te enamorarás sin remedio. No podrás despegarte de esta historia tan adictiva y brillante plagada de personajes fascinantes. 


♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros habéis leído este primer libro?
¿Y el segundo?
¡Contadme en los comentarios que me encanta leeros!

sábado, 25 de marzo de 2017

{Reseña} Trilogía Memorias de Idhún

¡¡Hola!!

¡Mi primera entrada! ¡¡MI PRIMERA ENTRADA!!

Estoy muy emocionada por este nuevo proyecto en mi vida y espero que vosotros podáis disfrutarlo tanto como yo. Voy a esforzarme porque este pequeño rincón de Internet sea un espacio en el que todos podamos disfrutar de una de las mejores cosas del mundo: la literatura. 

Así que agarraos con fuerza a la silla, ¡¡que empezamos el viaje!!



Hoy, como entrada primigenia, os traigo la crítica de uno de esos libros que marcan de por vida, que por mucho que pase el tiempo y leas otros libros, siempre tendrás un pequeño rincón en tu corazón para los personajes de ESE libro tan especial, tan único. 

Y para mí ese no es otro sino la trilogía de Memorias de Idhún, de Laura Gallego García. Supongo que no seré la única que considere esta trilogía una de las maravillas de la literatura fantástica. En mi caso, esta saga marcó mi adolescencia, y aunque es cierto que hace poco me la leí y encontré más fallos de los que recordaba (y en lo que a trama romántica se refiere se me quedó muuuuuuuuuuy corta), no pude evitar sentir un ramalazo de nostalgia al reencontrarme con JackChristian y Victoria. 

Memorias de Idhún consta de tres libros, divididos cada uno en dos partes. 

→ La Resistencia, dividido en Búsqueda y Revelación.
→ Tríada, que consta de Despertar y Predestinación.
→ Panteón, dividido en Convulsión y Génesis





Para el que haya cometido el pecado de no haberse leído esta joya, contaré que Memorias de Idhún empieza con la historia de Jack, un chico de trece años cuyos padres son misteriosamente asesinados por un joven peligroso y enigmático, Kirtash. Sin embargo, antes de que Kirtash consiga acabar con él, Jack es rescatado por Alsan y Shail, dos jóvenes exiliados de otro mundo, Idhún, donde la magia no es  cosa de fantasía, sino una constante del día a día. Alsan y Shail consiguen rescatar a Jack indemne y se lo llevan con ellos a un lugar llamado Limbhad, un sitio seguro, lejos de la mirada de Kirtash, desde donde intentan llevar a cabo una misión de vital importancia para Idhún, adonde les está vetado el paso. Sin embargo, Jack pronto descubre que Alsan y Shail no están solos en aquel extraño lugar: entre las curiosas formas abombadas y la magia del Alma de Limbhad, Jack se encontrará con Victoria, una chica de su misma edad con un don que pocas personas en la Tierra poseen...

Siendo sincera, admito que el primer libro se me hizo un poco pesado, quizás por ser más introductorio y técnico, ya que en apenas trescientas páginas se intenta explicar toda la historia y circunstancias de un planeta entero, y quieras que no, eso acaba por sobrecargar.  Sin embargo, fue solo durante el primer libro, porque el segundo y el tercero son una auténtica delicia para el lector y resultan ser toda una caja de sorpresas.

Respecto a los personajes, son todos (o casi todos) fascinantes. Hasta aquellos a los que más odié poseen un atractivo fuera de lo común, y si bien hay demasiados, todos están muy bien perfilados. Mi preferido (forever and ever) es Jack. Es un personaje que, por muchos libros que lea, por muchos protagonistas masculinos que conozca, siempre tendrá un huequecito en mi corazón.


Y es que Jack es de esos chicos inolvidables, esos que no puedes sacarte de la cabeza, esos que, por más que leas, no vuelves a encontrar en ningún otro libro. Así es Jack: cálido por naturaleza, siempre con una sonrisa en la cara, dispuesto a ayudar a todo aquel que se le cruce por delante y con una valentía que se sale de  lo común. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce: a Jack muchas veces lo dominarán el odio y los celos, y su impulsividad lo traerá de cabeza y le hará caer en más de una ocasión en la inconsciencia, pero quizás sean esas algunas de las razones por las que me atrae tanto: no es perfecto, sino humano, comete errores como cualquier otro, y eso es algo que, dada toda la perfección que parece dominar a los protagonistas de la literatura juvenil, se agradece muchísimo, o al menos así lo veo yo, que no quiero personajes perfectos, sino reales, con sus fallos y errores. Otro de sus encantos, por supuesto, es el toque súper-mega-atractivo que le da lo sobrenatural, pero eso ya daría para hacer otro libro, me temo...

¿Y mi personaje más odiado? No, no es Kirtash. Kirtash en cuanto se convirtió en Christian me empezó a caer sorprendentemente bien, aunque nunca llegué a ser de su equipo (yo iba con Jack a muerte).


Es un tipo que, simplemente, hace lo que le da la real gana porque sabe que puede hacerlo. Sin más. Se cree superior a los demás, porque realmente lo es. Y es frío porque su naturaleza así lo exige. Fin. Y aun así, su lealtad a Victoria, así como esa forma que tiene de defenderla hasta casi la muerte, resultan conmovedoras. Ya digo que es un personaje que al principio odié (también es verdad que está preparado para ello), y durante el segundo libro también hay alguna que otra parte en la que lo odias a morir; pero después de esas fases, es inevitable verle con buenos ojos.

Entonces, ¿mi personaje más odiado? Pues no es otra sino la última piedra del triángulo, Victoria. Durante toda la trilogía, me pareció la misma chica egoísta y carente de voluntad, que se deja llevar por el destino sin pretender hacer nada por cambiarlo. No es especialmente inteligente, ni valiente, ni hermosa ni... ni nada. Realmente jamás entendí por qué es quien es...


Nunca me convenció como protagonista femenina, y de hecho, creo que tanto la trama principal como el triángulo amoroso le vinieron muy grande. En cuanto a chicas, me gustaron más Kimara e incluso Gerde, que ella, que apenas le echa coraje al asunto. Al menos, esa es mi perspectiva.
Además, creo que le echa mucho morro al rollo que se trae con Jack y Christian, y la excusa que pone para evitar decidir me pareció de todo menos creíble. Era la excusa barata de las excusas baratas.

¿Y el triángulo amoroso? Las cosas como son, es el triángulo amoroso por excelencia, tanto por cómo se desarrolla como también por la importancia y el peso que tiene en la trama principal. Ahora bien, como ya dije antes, al releerme la trilogía hace poco, reconozco que se me quedó muy corto. Es un romance muy adolescente (y es algo comprensible, porque los protagonistas son chavales durante casi toda la trilogía y sus lectores eran la mayoría adolescentes, yo incluida). Es muy platónico, sobre todo al principio, y le falta algo de "chicha". No digo que hubiera preferido meter alguna escena explícita a los romances, porque no le hubiera pegado, pero algo más de pasión en ciertos momentos no hubiera venido mal, aunque entiendo que, debido al público tan joven que tuvo esta saga, la autora se cortara.

Respecto al resto de personajes, casi todos son sublimes, pero me costaría una vida nombrarlos a todos, así que me voy a limitar a hablaros de uno en concreto: Sheziss. Es un personaje muy filosófico, muy profundo para un libro en principio juvenil y que da a la trama un vuelco que os dejará con la boca abierta. Me encantó todo absolutamente todo de ella, y creo que la autora acertó de pleno al colocarla en ese papel tan determinante, que hace que veamos a los suyos de una manera más benigna. 

Y con todo, lo que más me gustó es la moraleja final del libro, eso de que ni los buenos son tan buenos ni lo malos tan malos. Me pareció muy realista y nada propio de un libro que, en principio, es para gente joven, a la que se le tiende a idealizarlo todo. Así que por esa parte, chapó

Esta es una trilogía emocionante, que reside muchísimo en los pequeños detalles y que, de verdad, no os dejará indiferentes. Todo un derroche de imaginación por parte de Laura Gallego, y he de decir que, aunque me he leído la mayor parte de sus libros y casi todos me han encantado (véase Las Crónicas de la Torre), ninguno llega a igualar ni de lejos a Memorias de Idhún. Solo hay que mirar el mapa para comprobar lo muchísimo que se lo ha currado la autora...




Esta es una historia que a mí me hizo llorar a mares, que me emocionó, que me enamoró hasta más allá de lo soportable. Me la he releído como quince veces y aún me quedan ganas de volver a hundirme entre sus fascinantes páginas y caminar bajo la luz de los tres soles.












Solo me queda por decir: BRAVO, y ahí va mi puntuación de...


♚♚♚♚♚/5

Inolvidable