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lunes, 27 de marzo de 2017

{Crítica de cine} Una cuestión de tiempo, de Richard Curtis.

Una cuestión de tiempo
Richard Curtis
123 minutos
Año 2013
Reino Unido
Romance/Comedia 




Sinopsis

Tim Lake (Domhnall Gleeson) es un joven de veintiún años que descubre que puede viajar en el tiempo. Su padre (Bill Nighy) le cuenta que todos los hombres de su familia han nacido siempre con ese don: viajar en el tiempo a un lugar determinado a voluntad, una y otra vez, hasta conseguir hacer lo correcto.  Así pues, Tim decide volver al pasado para intentar conquistar a Mary (Rachel McAdams), la chica de sus sueños. 










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¡Hola, mis cazadores!

Antes de empezar con la crítica de esta preciosa película, que os recomiendo ver desde ya, me gustaría agradeceros a todos la acogida que está teniendo el blog tanto entre los blogger como en las redes sociales. A una novata como yo le parece increíble que haya gente que quiera interesarse en mis desvaríos y demás, ¡así que muchísimas gracias a todos!

Y ahora vamos al asunto que me desvela en esta fría noche de marzo...

Hoy os traigo la primera crítica de cine del blog, y como no podía ser de otro modo, me he visto obligada a elegir esta película de entre todas mis preferidas: Una cuestión de tiempo, del gran Richard Curtis. 

La película se centra en la vida de Tim, un chico muy normal de Cornualles, Inglaterra. De hecho, es tan normal, que no destaca nada en comparación con su extraña y vivaracha familia. Su padre, James, que es profesor jubilado, se pasa la vida entre libros, enfrascado en las maravillosas novelas de Charles Dickens, mientras su madre, Mary, una mujer fuerte, sarcástica y con un particular estilo de vestir, se ocupa del siempre despistado tío Desmond, un hombre tan bobalicón como enternecedor. Y por último, aunque no menos importante, está Katie... Kit Kat, el torbellino de la familia, la loca del color morado, la hermana pequeña de Tim: una chica extravagante y alocada que hace las delicias de la familia con sus adorables locuras. En esta familia de personajes tan inigualables se cría Tim, un chico tímido e introvertido por naturaleza, que se describe a sí mismo como: "demasiado normal, demasiado pálido y demasiado... naranja". Y es que Tim no es ningún sex symbol: es un pelirrojo paliducho con un horrible corte de pelo, al que se le da fenomenal meter la pata y que, encima, hace gala de una torpeza sin igual con las chicas. A  pesar de ello, anhela encontrar al amor de su vida más que ninguna otra cosa en el mundo.

Hasta que un día, con veintiún años, su padre le hace llamar a su despacho, donde le confiesa a Tim el "terrible" secreto familiar: los varones de su familia pueden viajar hacia atrás en el tiempo. Tras el comprensible shock de Tim y un intento que lo dejará patidifuso, el joven comprende que no es ninguna broma y que realmente puede viajar en el tiempo. 


Tim lo tiene muy claro: utilizará este don para encontrar al amor de su vida... Y el amor de su vida no es otra sino Mary, una chica norteamericana de la que Tim se enamorará sin necesidad de que ambos se miren a los ojos (otro puntazo de la película, por cierto). Sin embargo, el joven pronto entenderá que, por muchos viajes en el tiempo que pueda hacer, por mucho que su don le permita realizar cosas maravillosas, la vida seguirá siendo tan esquiva y complicada como siempre. 



Esta es de esas películas que deben estar en el top ten de cualquier cinéfilo que se precie. Para mí, es la película: la película que pongo cuando estoy deprimida, la película que veo en las tardes de lluvia, la película en la que pienso cuando me pregunto cuál es mi largometraje favorito. Es mi película. Sin más. La podría ver mil veces y seguiría sin cansarme de ella, así de especial es para mí.  

Y es que el guion es original al máximo, los personajes son únicos y la banda sonora es una maravilla. Y no es de extrañar que todo esté tan cuidado, ya que el hombre que está detrás de este largometraje como director y guionista es Richard Curtis, creador de películas tan sonadas como Notting Hill (1998), El diario de Bridget Jones (2001) o Love Actually (2003), y que para mí se ha convertido en uno de los grandes dentro de la industria del cine, ya que sus películas son muy frescas, con un toque de humor que siempre me consiguen sacar como mínimo una sonrisa. 

En esta película en concreto, Curtis nos presenta a Tim, un chico del que me he enamorado perdidamente. Por ese pelo naranja tan mal cortado, por esa timidez tan adorable, por la forma tan enconada en que busca a Mary y por la dulzura que despliega al encontrarla, me ha encandilado de una manera que nunca imaginé. No es un héroe, no es de esos protagonistas masculinos que pretenden enamorar al público ipso facto, no tiene una personalidad arrolladora ni un físico envidiable, y aun así, resulta único. Resulta real. Con sus fallos, sus debilidades y su pelo naranja. Chapó por Domhnall Gleeson, el actor que da vida a Tim, porque en mi opinión lo borda al dotarle de esos movimientos nerviosos y miradas esquivas, señales tan características de las personas tímidas. 

Y en cuanto a Mary, el alma gemela de Tim, decir que también me ha encantado. De partida ya me tenía ganada, porque Rachel McAdams es una actriz que me encanta, pero aun así, me ha sorprendido en esta película, ya que ha sido capaz de convertirse en una chica introvertida, patosa, extraña en muchos aspectos, cuyo físico es casi tan normal como el de Tim: pelo castaño revuelto con el flequillo mal cortado y grandes gafas de empollona, acompañado todo por una gran y bonita sonrisa. 


Los diálogos son geniales. Hay algunos que son como para guardarlos y hacer un libro sobre ellos, y es que ese es el sello característico de Curtis: los diálogos hilarantes y frescos acompañados por situaciones divertidas e irónicas. Sin embargo, el colmo de los colmos se lo lleva el personaje de Harry: este hombre, director de teatro en declive, hará de la vida de Tim casi un infierno, y sin embargo, terminará por convertirse en uno de sus mejores amigos, a pesar de sus comentarios sarcásticos y sus... idas de olla temporales. En serio, suelta unas pullitas que son como para enmarcarlas y que provocan más de una carcajada. 

Es una película maravillosa, con la que reír, llorar y emocionarse. En la que se ensalzan los valores del amor, la amistad y la familia de una manera dulce sin llegar a resultar empalagosa o ñoña. Todo está muy equilibrado y en su justa medida, y os puedo asegurar que no resulta cursi para nada. Una película en la que se nos anima a ver el lado bueno de la vida, a pesar de que esta no salga como se planea o de que las cosas se tuerzan, siempre podemos encontrar una parte positiva que nos permita sacar una sonrisa y seguir adelante.  De verdad, no dejéis de verla y darle una oportunidad, porque es una película que no os dejará indiferentes.

Mi nota para este largometraje no podía ser otra que...



♚♚♚♚♚/5 

Inolvidable











¿Y vosotros la habéis visto?
¿Os atreveríais a darle una oportunidad?