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sábado, 25 de marzo de 2017

{Reseña} Trilogía Memorias de Idhún

¡¡Hola!!

¡Mi primera entrada! ¡¡MI PRIMERA ENTRADA!!

Estoy muy emocionada por este nuevo proyecto en mi vida y espero que vosotros podáis disfrutarlo tanto como yo. Voy a esforzarme porque este pequeño rincón de Internet sea un espacio en el que todos podamos disfrutar de una de las mejores cosas del mundo: la literatura. 

Así que agarraos con fuerza a la silla, ¡¡que empezamos el viaje!!



Hoy, como entrada primigenia, os traigo la crítica de uno de esos libros que marcan de por vida, que por mucho que pase el tiempo y leas otros libros, siempre tendrás un pequeño rincón en tu corazón para los personajes de ESE libro tan especial, tan único. 

Y para mí ese no es otro sino la trilogía de Memorias de Idhún, de Laura Gallego García. Supongo que no seré la única que considere esta trilogía una de las maravillas de la literatura fantástica. En mi caso, esta saga marcó mi adolescencia, y aunque es cierto que hace poco me la leí y encontré más fallos de los que recordaba (y en lo que a trama romántica se refiere se me quedó muuuuuuuuuuy corta), no pude evitar sentir un ramalazo de nostalgia al reencontrarme con JackChristian y Victoria. 

Memorias de Idhún consta de tres libros, divididos cada uno en dos partes. 

→ La Resistencia, dividido en Búsqueda y Revelación.
→ Tríada, que consta de Despertar y Predestinación.
→ Panteón, dividido en Convulsión y Génesis





Para el que haya cometido el pecado de no haberse leído esta joya, contaré que Memorias de Idhún empieza con la historia de Jack, un chico de trece años cuyos padres son misteriosamente asesinados por un joven peligroso y enigmático, Kirtash. Sin embargo, antes de que Kirtash consiga acabar con él, Jack es rescatado por Alsan y Shail, dos jóvenes exiliados de otro mundo, Idhún, donde la magia no es  cosa de fantasía, sino una constante del día a día. Alsan y Shail consiguen rescatar a Jack indemne y se lo llevan con ellos a un lugar llamado Limbhad, un sitio seguro, lejos de la mirada de Kirtash, desde donde intentan llevar a cabo una misión de vital importancia para Idhún, adonde les está vetado el paso. Sin embargo, Jack pronto descubre que Alsan y Shail no están solos en aquel extraño lugar: entre las curiosas formas abombadas y la magia del Alma de Limbhad, Jack se encontrará con Victoria, una chica de su misma edad con un don que pocas personas en la Tierra poseen...

Siendo sincera, admito que el primer libro se me hizo un poco pesado, quizás por ser más introductorio y técnico, ya que en apenas trescientas páginas se intenta explicar toda la historia y circunstancias de un planeta entero, y quieras que no, eso acaba por sobrecargar.  Sin embargo, fue solo durante el primer libro, porque el segundo y el tercero son una auténtica delicia para el lector y resultan ser toda una caja de sorpresas.

Respecto a los personajes, son todos (o casi todos) fascinantes. Hasta aquellos a los que más odié poseen un atractivo fuera de lo común, y si bien hay demasiados, todos están muy bien perfilados. Mi preferido (forever and ever) es Jack. Es un personaje que, por muchos libros que lea, por muchos protagonistas masculinos que conozca, siempre tendrá un huequecito en mi corazón.


Y es que Jack es de esos chicos inolvidables, esos que no puedes sacarte de la cabeza, esos que, por más que leas, no vuelves a encontrar en ningún otro libro. Así es Jack: cálido por naturaleza, siempre con una sonrisa en la cara, dispuesto a ayudar a todo aquel que se le cruce por delante y con una valentía que se sale de  lo común. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce: a Jack muchas veces lo dominarán el odio y los celos, y su impulsividad lo traerá de cabeza y le hará caer en más de una ocasión en la inconsciencia, pero quizás sean esas algunas de las razones por las que me atrae tanto: no es perfecto, sino humano, comete errores como cualquier otro, y eso es algo que, dada toda la perfección que parece dominar a los protagonistas de la literatura juvenil, se agradece muchísimo, o al menos así lo veo yo, que no quiero personajes perfectos, sino reales, con sus fallos y errores. Otro de sus encantos, por supuesto, es el toque súper-mega-atractivo que le da lo sobrenatural, pero eso ya daría para hacer otro libro, me temo...

¿Y mi personaje más odiado? No, no es Kirtash. Kirtash en cuanto se convirtió en Christian me empezó a caer sorprendentemente bien, aunque nunca llegué a ser de su equipo (yo iba con Jack a muerte).


Es un tipo que, simplemente, hace lo que le da la real gana porque sabe que puede hacerlo. Sin más. Se cree superior a los demás, porque realmente lo es. Y es frío porque su naturaleza así lo exige. Fin. Y aun así, su lealtad a Victoria, así como esa forma que tiene de defenderla hasta casi la muerte, resultan conmovedoras. Ya digo que es un personaje que al principio odié (también es verdad que está preparado para ello), y durante el segundo libro también hay alguna que otra parte en la que lo odias a morir; pero después de esas fases, es inevitable verle con buenos ojos.

Entonces, ¿mi personaje más odiado? Pues no es otra sino la última piedra del triángulo, Victoria. Durante toda la trilogía, me pareció la misma chica egoísta y carente de voluntad, que se deja llevar por el destino sin pretender hacer nada por cambiarlo. No es especialmente inteligente, ni valiente, ni hermosa ni... ni nada. Realmente jamás entendí por qué es quien es...


Nunca me convenció como protagonista femenina, y de hecho, creo que tanto la trama principal como el triángulo amoroso le vinieron muy grande. En cuanto a chicas, me gustaron más Kimara e incluso Gerde, que ella, que apenas le echa coraje al asunto. Al menos, esa es mi perspectiva.
Además, creo que le echa mucho morro al rollo que se trae con Jack y Christian, y la excusa que pone para evitar decidir me pareció de todo menos creíble. Era la excusa barata de las excusas baratas.

¿Y el triángulo amoroso? Las cosas como son, es el triángulo amoroso por excelencia, tanto por cómo se desarrolla como también por la importancia y el peso que tiene en la trama principal. Ahora bien, como ya dije antes, al releerme la trilogía hace poco, reconozco que se me quedó muy corto. Es un romance muy adolescente (y es algo comprensible, porque los protagonistas son chavales durante casi toda la trilogía y sus lectores eran la mayoría adolescentes, yo incluida). Es muy platónico, sobre todo al principio, y le falta algo de "chicha". No digo que hubiera preferido meter alguna escena explícita a los romances, porque no le hubiera pegado, pero algo más de pasión en ciertos momentos no hubiera venido mal, aunque entiendo que, debido al público tan joven que tuvo esta saga, la autora se cortara.

Respecto al resto de personajes, casi todos son sublimes, pero me costaría una vida nombrarlos a todos, así que me voy a limitar a hablaros de uno en concreto: Sheziss. Es un personaje muy filosófico, muy profundo para un libro en principio juvenil y que da a la trama un vuelco que os dejará con la boca abierta. Me encantó todo absolutamente todo de ella, y creo que la autora acertó de pleno al colocarla en ese papel tan determinante, que hace que veamos a los suyos de una manera más benigna. 

Y con todo, lo que más me gustó es la moraleja final del libro, eso de que ni los buenos son tan buenos ni lo malos tan malos. Me pareció muy realista y nada propio de un libro que, en principio, es para gente joven, a la que se le tiende a idealizarlo todo. Así que por esa parte, chapó

Esta es una trilogía emocionante, que reside muchísimo en los pequeños detalles y que, de verdad, no os dejará indiferentes. Todo un derroche de imaginación por parte de Laura Gallego, y he de decir que, aunque me he leído la mayor parte de sus libros y casi todos me han encantado (véase Las Crónicas de la Torre), ninguno llega a igualar ni de lejos a Memorias de Idhún. Solo hay que mirar el mapa para comprobar lo muchísimo que se lo ha currado la autora...




Esta es una historia que a mí me hizo llorar a mares, que me emocionó, que me enamoró hasta más allá de lo soportable. Me la he releído como quince veces y aún me quedan ganas de volver a hundirme entre sus fascinantes páginas y caminar bajo la luz de los tres soles.












Solo me queda por decir: BRAVO, y ahí va mi puntuación de...


♚♚♚♚♚/5

Inolvidable