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jueves, 11 de mayo de 2017

{Crítica de cine} Yo, él y Raquel, de Alfonso Gómez-Rejón y Jesse Andrews.

Director: Alfonso Gómez-Rejón
Guionista: Jesse Andrews
105 minutos
Año 2015
Estados Unidos
Comedia dramática
♚♚♚♚

Sinopsis






Greg pasa el último año del instituto de la forma más anónima posible, evitando todo tipo de relaciones, mientras en secreto hace extrañas películas con su único amigo. Esta situación cambiará cuando su madre le obliga a hacerse amigo de una compañera de clase con leucemia.












¡Hola, cazadores!

¡¡¡Por fin!!! Después de una semana en la que no he parado, puedo sentarme a colgar una entrada, y aunque no sea una reseña literaria, espero que la película que os traigo hoy os parezca interesante. 

No había escuchado hablar de ella hasta esta misma tarde, cuando mi novio me propuso verla, ya que la vio perdida entre los DVD y le entró la curiosidad. Yo ni leí la sinopsis, ni busqué información sobre ella, así que expectativas cero... quizá por eso haya logrado sorprenderme tanto.  

Yo, él y Raquel, (en inglés Me and Earl and the Dying Girl... Igualita la traducción del título, vaya), de Alfonso Gómez-Rejón y Jesse Andrews, trata la historia de Greg, un chico de la ciudad estadounidense de Pittsburg. Greg es un adolescente que estudia su último curso en el instituto y que vaga casi en completa soledad entre clase y clase. No, no os equivoquéis, no es un marginado. O al menos, no es un marginado a la vieja usanza. Greg se junta y habla con todo el mundo, pero sin acercarse a nadie lo suficiente como para dejarse conocer. Sonríe y habla de forma ligera, se relaciona con los demás de manera superficial, rehuyendo cualquier contacto que implique cierta intimidad. Clasifica a sus compañeros de clase en diferentes grupos, a cada cual más variopinto, pero sin unirse jamás a ninguno de ellos por  el miedo cerval que siente a ser rechazado de forma explícita. Un día, sus padres, personajes casi tan excéntricos como el hijo, le comentan que a una de sus compañeras de clase, Rachel, le han diagnosticado leucemia, y su madre obliga a Greg -y lo digo así, le obliga- a ir a casa de Rachel para tratar de animarla, a pesar de que ellos no sean amigos y solo se conozcan de vista. Y por hacer callar a su madre, Greg va a ver a Rachel, sin sospechar que ese día cambiará su vida para siempre. 

Es una película muy, muy rara... tanto por la forma de contarla como por las excéntricas personalidades de los personajes. Los diálogos son muy absurdos, pero no en el mal sentido: las conversaciones son hilarantes, pero a pesar de todo, resultan divertidas y frescas, aunque reconozco que es un humor que no suele gustar a todo el mundo y que es muy propio del cine independiente.  Pero sinceramente, a mí es una historia que me ha llegado y que me ha parecido muy especial.

Olvidaos de la típica película de chico conoce chica, chico y chica se enamoran, chica enferma trágicamente, chico pasa un auténtico infierno cuidando de la chica y, al final, chica muere en los brazos del chico. O viceversa. No es una historia de amor. No hay una pizca de romance en toda la película, y quizás esa sea una de las cosas que más me ha gustado de ella, la ausencia de la típica historia de amor trágico, lo que da pie a ensalzar otra clase de valores. Como la amistad y la familia, por ejemplo; valores que se suelen dejar de lado para dejar paso al amor adolescente.

Como protagonistas, tenemos a Greg, el chico más extraño de todo el instituto, que es obligado por su madre a visitar a una chica enferma que, en realidad, no le importa lo más mínimo. Greg cree que ha vivido bajo una capa de mentiras durante toda su vida: desde pequeño, su madre lo ha sobreprotegido, dorándole la píldora a lo bestia. Al llegar a la adolescencia y comprobar que ni el mundo ni él mismo son como su madre había pintado, se convierte en un chaval inseguro de sí mismo, cínico, desconfiado, sarcástico y algo inmaduro, lo que le hace refugiarse en la "invisibilidad". Greg se entretiene haciendo películas caseras más malas que un dolor de cabeza, en compañía de su compañero de trabajo barra amigo, Earl Jackson, un chico de los suburbios un poco conflictivo, pero que a la hora de la verdad sabe tener más sensibilidad que el propio Greg. 


Por otro lado, está Rachel, la chica que padece leucemia y que da a la vida de Greg un giro de ciento ochenta grados. Me ha gustado mucho este personaje, ya que a pesar de la cruz que le ha tocado vivir, lleva la situación con mucha valentía y entereza, siempre (o casi siempre) con una sonrisa en la cara. Y en los momentos de flaqueza, será Greg el que consiga sacarle la sonrisa de nuevo a base de comentarios absurdos y ácidos (y acciones excéntricas como el estado subhumano, el gran espectáculo de Greg). A pesar de eso, y del cariño que nacerá entre ambos, Greg tendrá que luchar contra esa parte de sí mismo que le impide conectar con su entorno y que le impulsa a alejarse de Rachel, algo que el mundo entero parece tratar de impedir por todos los medios. 

Como secundarios tenemos a Denise, la madre de Rachel, una mujer que intenta ahogar sus penas de madre soltera en alcohol; a McCarthy, el profesor de Historia de Greg, que es todo un zumbado; a Madison, la chica más popular del instituto que intenta ayudar en la medida de lo posible a Greg y a Rachel; y a los padres de Greg: la madre es una histérica de manual y el padre es un colgado de la vida, un profesor de Sociología que tiene un rollo muy raro con su gato, el señor Andrews. Todos los personajes tienen su parte excéntrica, quizás por eso el largometraje me resulte tan atrayente, ya que reconozco que cuanto más peculiares y extraños sean los personajes, más me convencen. 



La primera parte de la película está cargada de gags propios de las comedias adolescentes: chicos de hormonas revueltas, hundidos en la vorágine de los institutos estadounidenses y más preocupados por frivolidades varias que por los estudios. La segunda parte ya es más dura y la que más me ha gustado en realidad, donde Greg deberá madurar a la fuerza y Rachel tendrá que asumir la decisión más difícil. 


El final es lo mejor, y deja una moraleja realmente preciosa, que no puedo decir porque sería un spoiler como una casa. Solo os adelantaré que es realmente bonito y que, a pesar de lo dura, extravagante, absurda, emotiva y entrañable que pueda resultar la película, vale la pena llegar hasta el final. Vale mucho la pena.

En definitiva, Yo, él y Raquel, es una película perfecta si quieres cambiar de registro y conocer a unos personajes excéntricos que caen de lleno en lo absurdo y la hilaridad, pero que conseguirán sacarte la sonrisa para, a continuación, ahogarte en las lágrimas. Un largometraje diferente que te dejará las emociones a flor de piel.

♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros la habéis visto?
¿Os atreveríais a echarle un vistazo?
¡Un abrazote para todos!