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martes, 30 de mayo de 2017

{Reseña} El Destino del Tearling, de Erika Johansen.


531 páginas
Editorial FANTASCY
Trilogía La Reina del Tearling
Narrativa fantástica





Sinopsis

En menos de un año, Kelsea Glynn ha dejado de ser una adolescente desgarbada e insegura para convertirse en una poderosa y justa monarca, la visionara Reina del Tearling, transformando su reino y poniendo fin a la corrupción. Por el camino ha hecho un montón de enemigos y enemigas.
La más feroz de todas ellas es la Reina Roja, que se ha propuesto destruirla. Para proteger a sus súbditos de la ofensiva de esta despótica soberana y su ejército, Kelsea hizo lo impensable: entregarse a sus enemigos y también sus zafiros mágicos.
En su lugar nombró rey regente a Maza, el responsable de su guardia personal. Pero este no piensa descansar hasta que logre rescatarla.
El fin está cada vez más cerca. ¿Cuál será el destino de la Reina Kelsea y de su reino, el Reino del Tearling?









¡Hola, cazadores!

Hoy os traigo una reseña calentita. Muy calentita (de hecho, ya os aviso que la crítica me va a salir un poco caótica). Y es que acabo de terminar  la lectura de "El Destino del Tearling", de Erika Johansen. Si habéis leído mis anteriores reseñas sobre los otros dos libros de la trilogía, sabéis de sobra el súper hype que tengo con esta saga, lo mucho que me ha enamorado por tener unos personajes absorbentes y carismáticos, y una historia cuanto menos espectacular.

Pero hoy, a apenas cinco minutos de haber terminado la última parte de la trilogía, debo decir que estoy cabreada. Muy cabreada. Y que me siento absolutamente estafada. Perfectamente podría poner a esta reseña el título de "cómo fastidiar una trilogía maravillosa en las últimas veinte páginas". Porque sí, señoras y señores, Johansen lo ha hecho: ha fastidiado una saga que podría haberse convertido en una de las grandes dentro de la literatura fantástica, y todo por cerrarla con un final que no llega ni a la altura del betún. Con el final, el maldito final que nos depara el tercer libro, la autora no ha hecho otra cosa que dotar la obra de un regusto amargo y cruel. No os miento cuando os digo que, ahora mismo, estoy llorando de rabia y que he tirado al libro al otro extremo del sofá porque estoy que trino (creo que mi reacción ha sido exactamente esta). Nunca he estado más cabreada con el final de un libro. Y no, no es que haya sido un final triste, o un final súper feliz y sosaina, o uno agridulce sin más... No, no... Simplemente es un final que no pega ni con cola con esta grandiosa historia, y que ha destrozado todas mis ilusiones, que no eran pocas.

Entiendo la intención de la autora. Comprendo lo que quería hacer, de verdad. Pero se ha equivocado de cabo a rabo al cerrar la trilogía de esta manera, y ahora mismo solo siento mucha rabia. Porque los personajes no se merecían este final. No, ni de lejos. 

La verdad es que no sé ni cómo hacer esta reseña, porque las últimas páginas me han dejado completamente destrozada, y ahora tengo la sensación de que todo lo ocurrido durante este libro carece de sentido. Pero lo intentaré... Como no quiero spoilear nada, no haré siquiera resumen de la trama (porque algo se me podría escapar), así que pasaré directamente a mis impresiones iniciales sobre esta novela. 

El primer capítulo me encantó, ya que en él recuperamos a un personaje que fue obviado casi por completo en la segunda parte y que a mí me apasiona. Volver a reencontrarme con él fue lo que me enganchó desde el principio, así como la promesa de saber más sobre su pasado. Pero desde entonces, la trama pegó un bajonazo importante: la acción, tan presente en los libros anteriores se atenuó, así como los diálogos afilados, que tanto me gustaron en otras entregas, siendo sustituidos por descripciones y monólogos interiores de los personajes.

Y me estaba empezando a sentir muy decepcionada, cuando la acción reaparece de repente y la historia empieza a regalarnos escenas escalofriantes, maravillosas, capaces de ponernos los pelos de punta con tan solo unas cuantas descripciones bien hiladas. A partir de la mitad del libro, Johansen ya había recuperado el hilo de los anteriores libros y me tenía absolutamente cautivada de nuevo, sorprendiéndome a cada página, enganchándome ante los muchos giros de esta nueva trama, mientras Kelsea, maravillosa una vez más, volvía a enamorarme en su papel de heroína imperfecta. 

Conoceremos a un nuevo personaje que nos sorprenderá y que dará un giro enorme, no solo a la historia, sino al devenir del Tearling, así como se nos desvelarán todos los secretos de Kelsea, de la Reina Roja (brillante el desarrollo de este personaje durante este libro, por cierto), de Row Finn y del Traedor. Este último personaje, por cierto, prometía ser un gran protagonista, un personaje inolvidable dentro del género de fantasía, pero Johansen me ha decepcionado mucho al no desarrollarlo lo suficiente (por no decir nada) en esta última parte. El Traedor podría haber dado mucho juego, pero la autora no le ha sabido sacar partido y no ha pasado de mero espectador en esta entrega.

Hay giros realmente sorprendentes, que consiguieron dejarme con la boca abierta y ponerme los pelos de punta. Y mientras, los personajes siguen siendo tan cautivadores y trabajados como siempre, siendo presas de sus deseos, anhelos, miedos y esperanzas. Revelándonos la cara más débil del ser humano, así como todo el daño que puede ocasionar la fe o el idealismo en los momentos más delicados de la humanidad. Sí, el tema político e ideológico está magistralmente llevado en esta saga, y eso es algo que nadie podrá quitárselo a la autora nunca. 

Ahora bien (y repito), ¿era necesario ese final? ¿En serio? Yo creo que no. Es un final sin sentido, un final flojo y que me ha hecho sentir completamente estafada. Además, deja muchos cabos sueltos, muchas explicaciones en el aire y demasiadas decepciones a su paso. 

No, esta trilogía no se merecía este final. Cualquier desenlace habría sido infinitamente mejor que este. Ninguno de los personajes se merecía esto. Los lectores no nos merecíamos esto...

Y no lo entiendo. De verdad que no. Decir que estoy decepcionada es quedarse muy corto. Ni siquiera soy capaz de darle una valoración a la novela. Hasta las últimas veinte páginas, estaba segura de que le daría un 5/5, porque me estaba encantando... Pero luego pasa lo que pasa, y no me veo con fuerzas para ponerle valoración ninguna: cualquiera me parece inadecuada. 

Sin embargo, como siempre digo en este tipo de casos, esa es solo mi opinión, y ese odio que he sentido por el final no tiene por qué repetirse en vosotros. De hecho, he leído varias opiniones en Goodreads y me he encontrado con valoraciones de lo más curiosas: hay gente que ha adorado el desenlace y otros que lo han aborrecido, sin término medio. Yo soy de esos últimos, lo admito, pero quizás vosotros sí consigáis pillarle el lado bueno...

Así que, resumiendo, El Destino del Tearling pone punto y final a una trilogía maravillosa, cuyo desenlace no ha sabido estar a la altura de esta saga, lo que me ha dejado un regusto amargo que no sé cómo voy a saber sobrellevar. 


¿Y vosotros habéis leído esta última parte?
¿Coincidís conmigo en mi valoración, y sobre todo, en lo que pienso del final?
Buenas noches, cazadores. Voy a intentar dormir un poco, aunque con el disgusto que tengo, dudo que lo consiga. 
Un abrazote fuerte.