martes, 30 de mayo de 2017

{Reseña} El Destino del Tearling, de Erika Johansen.


531 páginas
Editorial FANTASCY
Trilogía La Reina del Tearling
Narrativa fantástica





Sinopsis

En menos de un año, Kelsea Glynn ha dejado de ser una adolescente desgarbada e insegura para convertirse en una poderosa y justa monarca, la visionara Reina del Tearling, transformando su reino y poniendo fin a la corrupción. Por el camino ha hecho un montón de enemigos y enemigas.
La más feroz de todas ellas es la Reina Roja, que se ha propuesto destruirla. Para proteger a sus súbditos de la ofensiva de esta despótica soberana y su ejército, Kelsea hizo lo impensable: entregarse a sus enemigos y también sus zafiros mágicos.
En su lugar nombró rey regente a Maza, el responsable de su guardia personal. Pero este no piensa descansar hasta que logre rescatarla.
El fin está cada vez más cerca. ¿Cuál será el destino de la Reina Kelsea y de su reino, el Reino del Tearling?









¡Hola, cazadores!

Hoy os traigo una reseña calentita. Muy calentita (de hecho, ya os aviso que la crítica me va a salir un poco caótica). Y es que acabo de terminar  la lectura de "El Destino del Tearling", de Erika Johansen. Si habéis leído mis anteriores reseñas sobre los otros dos libros de la trilogía, sabéis de sobra el súper hype que tengo con esta saga, lo mucho que me ha enamorado por tener unos personajes absorbentes y carismáticos, y una historia cuanto menos espectacular.

Pero hoy, a apenas cinco minutos de haber terminado la última parte de la trilogía, debo decir que estoy cabreada. Muy cabreada. Y que me siento absolutamente estafada. Perfectamente podría poner a esta reseña el título de "cómo fastidiar una trilogía maravillosa en las últimas veinte páginas". Porque sí, señoras y señores, Johansen lo ha hecho: ha fastidiado una saga que podría haberse convertido en una de las grandes dentro de la literatura fantástica, y todo por cerrarla con un final que no llega ni a la altura del betún. Con el final, el maldito final que nos depara el tercer libro, la autora no ha hecho otra cosa que dotar la obra de un regusto amargo y cruel. No os miento cuando os digo que, ahora mismo, estoy llorando de rabia y que he tirado al libro al otro extremo del sofá porque estoy que trino (creo que mi reacción ha sido exactamente esta). Nunca he estado más cabreada con el final de un libro. Y no, no es que haya sido un final triste, o un final súper feliz y sosaina, o uno agridulce sin más... No, no... Simplemente es un final que no pega ni con cola con esta grandiosa historia, y que ha destrozado todas mis ilusiones, que no eran pocas.

Entiendo la intención de la autora. Comprendo lo que quería hacer, de verdad. Pero se ha equivocado de cabo a rabo al cerrar la trilogía de esta manera, y ahora mismo solo siento mucha rabia. Porque los personajes no se merecían este final. No, ni de lejos. 

La verdad es que no sé ni cómo hacer esta reseña, porque las últimas páginas me han dejado completamente destrozada, y ahora tengo la sensación de que todo lo ocurrido durante este libro carece de sentido. Pero lo intentaré... Como no quiero spoilear nada, no haré siquiera resumen de la trama (porque algo se me podría escapar), así que pasaré directamente a mis impresiones iniciales sobre esta novela. 

El primer capítulo me encantó, ya que en él recuperamos a un personaje que fue obviado casi por completo en la segunda parte y que a mí me apasiona. Volver a reencontrarme con él fue lo que me enganchó desde el principio, así como la promesa de saber más sobre su pasado. Pero desde entonces, la trama pegó un bajonazo importante: la acción, tan presente en los libros anteriores se atenuó, así como los diálogos afilados, que tanto me gustaron en otras entregas, siendo sustituidos por descripciones y monólogos interiores de los personajes.

Y me estaba empezando a sentir muy decepcionada, cuando la acción reaparece de repente y la historia empieza a regalarnos escenas escalofriantes, maravillosas, capaces de ponernos los pelos de punta con tan solo unas cuantas descripciones bien hiladas. A partir de la mitad del libro, Johansen ya había recuperado el hilo de los anteriores libros y me tenía absolutamente cautivada de nuevo, sorprendiéndome a cada página, enganchándome ante los muchos giros de esta nueva trama, mientras Kelsea, maravillosa una vez más, volvía a enamorarme en su papel de heroína imperfecta. 

Conoceremos a un nuevo personaje que nos sorprenderá y que dará un giro enorme, no solo a la historia, sino al devenir del Tearling, así como se nos desvelarán todos los secretos de Kelsea, de la Reina Roja (brillante el desarrollo de este personaje durante este libro, por cierto), de Row Finn y del Traedor. Este último personaje, por cierto, prometía ser un gran protagonista, un personaje inolvidable dentro del género de fantasía, pero Johansen me ha decepcionado mucho al no desarrollarlo lo suficiente (por no decir nada) en esta última parte. El Traedor podría haber dado mucho juego, pero la autora no le ha sabido sacar partido y no ha pasado de mero espectador en esta entrega.

Hay giros realmente sorprendentes, que consiguieron dejarme con la boca abierta y ponerme los pelos de punta. Y mientras, los personajes siguen siendo tan cautivadores y trabajados como siempre, siendo presas de sus deseos, anhelos, miedos y esperanzas. Revelándonos la cara más débil del ser humano, así como todo el daño que puede ocasionar la fe o el idealismo en los momentos más delicados de la humanidad. Sí, el tema político e ideológico está magistralmente llevado en esta saga, y eso es algo que nadie podrá quitárselo a la autora nunca. 

Ahora bien (y repito), ¿era necesario ese final? ¿En serio? Yo creo que no. Es un final sin sentido, un final flojo y que me ha hecho sentir completamente estafada. Además, deja muchos cabos sueltos, muchas explicaciones en el aire y demasiadas decepciones a su paso. 

No, esta trilogía no se merecía este final. Cualquier desenlace habría sido infinitamente mejor que este. Ninguno de los personajes se merecía esto. Los lectores no nos merecíamos esto...

Y no lo entiendo. De verdad que no. Decir que estoy decepcionada es quedarse muy corto. Ni siquiera soy capaz de darle una valoración a la novela. Hasta las últimas veinte páginas, estaba segura de que le daría un 5/5, porque me estaba encantando... Pero luego pasa lo que pasa, y no me veo con fuerzas para ponerle valoración ninguna: cualquiera me parece inadecuada. 

Sin embargo, como siempre digo en este tipo de casos, esa es solo mi opinión, y ese odio que he sentido por el final no tiene por qué repetirse en vosotros. De hecho, he leído varias opiniones en Goodreads y me he encontrado con valoraciones de lo más curiosas: hay gente que ha adorado el desenlace y otros que lo han aborrecido, sin término medio. Yo soy de esos últimos, lo admito, pero quizás vosotros sí consigáis pillarle el lado bueno...

Así que, resumiendo, El Destino del Tearling pone punto y final a una trilogía maravillosa, cuyo desenlace no ha sabido estar a la altura de esta saga, lo que me ha dejado un regusto amargo que no sé cómo voy a saber sobrellevar. 


¿Y vosotros habéis leído esta última parte?
¿Coincidís conmigo en mi valoración, y sobre todo, en lo que pienso del final?
Buenas noches, cazadores. Voy a intentar dormir un poco, aunque con el disgusto que tengo, dudo que lo consiga. 
Un abrazote fuerte.

viernes, 26 de mayo de 2017

{Crítica de cine} La La Land: La Ciudad de las Estrellas, de Damien Chazelle.

Dirección/ Guion: Damien Chazelle
127 minutos
Año 2016
Estados Unidos
Romance/Musical
♚♚♚♚♚






Sinopsis

Mia (Emma Stone), una joven aspirante a actriz que trabaja como camarera mientras acude a castings, y Sebastian (Ryan Gosling), un pianista de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima en sus carreras artísticas amenaza con separarlos.













¡Hola, cazadores!

Nuevamente, toca crítica de cine en el blog (sí, la vida no me da para leer todo lo que me gustaría y tengo que recurrir a este tipo de secciones, xD). La película de la que hoy os vengo a hablar seguramente os suene, porque tanto cuando se estrenó como cuando iba a ser la gala de los Oscars 2017 estaba hasta en la sopa. Dicen por ahí que es una película comercial, que no es más que una forma de reciclaje bonito de películas pertenecientes a la Edad Dorada de Hollywood y que está hecha con el único objetivo de ganar Oscars. Y seguramente así sea, pero eso no fue impedimento para que me enamorara de ella en el momento en el que fui a verla al cine cuando se estrenó. Y lo digo así, ME ENAMORÓ. Hasta el tuétano de los huesos. Y los motivos sobran. 

Os hablo de La La Land: La Ciudad de las Estrellas, película escrita y dirigida por Damien Chazelle. En ella nos encontramos con las historias de Mia (Emma Stone) y Sebastian (Ryan Gosling), dos jóvenes que intentan abrirse camino hasta la cima en la vorágine que es Los Ángeles. Mia es una joven actriz procedente de Nevada, que como tantas otras chicas, intenta hacerse un nombre en el mundo de la actuación sin demasiado éxito. Sebastian, por su parte, es un pianista sin (casi) oficio ni beneficio cuya gran ilusión en la vida es abrir un local para proteger su amado jazz del paso del tiempo. Ambos intentaran unir sus vidas, pero pronto los deseos y anhelos profesionales se interpondrán entre ellos.

"Los Ángeles es así: aquí se adora todo y no se valora nada."

Antes de nada, debo admitir que me llevaron casi a rastras hasta el cine para ver esta película, ya que el argumento no me entusiasmaba demasiado. Y si a ello le añadimos que los musicales no suelen gustarme nada, que Ryan Gosling nunca ha sido de mis actores favoritos y que últimamente Hollywood no pasa por sus mejores años (en mi opinión), pues decir que fui al cine casi de morros es quedarse corto. Por eso mi sorpresa fue tan mayúscula al descubrir que era de las mejores películas que había visto en años. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de una peli en el cine, y debo admitir que en más de una ocasión me emocioné más de la cuenta (sí, vale, se me escapó alguna lagrimilla). 

Es cierto que, de entrada, el argumento parece un poco manido: chico conoce chica de chiripa y se enamoran. Vale, sí, puede que la historia sea un pelín típica, pero ese pequeño inconveniente se compensa con la pasión que demuestran los personajes al intentar cumplir sus sueños, con la espectacular banda sonora (que se merece un punto aparte), la cuidada fotografía y todos los guiños que se hacen al cine clásico. Y es que si sois fans de la Edad Dorada de Hollywood, como es mi caso, esta película os gustará seguro. De hecho, esta película es un homenaje descarado a Casablanca. Y el final, sin ser el de Casablanca, es puramente Casablanca. (¡Y hasta aquí puedo contarl!). 

Respecto a la banda sonora, es otro de los puntos fuertes de la película. Ya digo que a mí los musicales no me suelen gustar nada, ya que me corta el rollo que se pongan a cantar y a bailar en medio de un diálogo. Pero en La La Land no abusan mucho de eso, y saben utilizar perfectamente la música. Las canciones son preciosas: todas y cada una de ellas resultan maravillosas, pero la que me enamora sobre las demás es, sin duda, City of Stars, que se revela como el auténtico leitmotiv del largometraje, ya que la podemos descubrir en varias escenas a lo largo de la película con diferentes ritmos e instrumentos. Mentiría si os dijera que no me pasé toda la semana siguiente después de ver la película escuchando City of Stars a todo trapo, hasta ese nivel llegó mi obsesión. 

"Pienso en aquel día. Lo dejé en la estación de autobuses al oeste de Santa Fe. Teníamos diecisiete años, pero él era dulce y todo era verdadero. Pero yo sabía lo que debía hacer. En las noches de domingo de verano nos hundíamos en los asientos cuando las luces se apagaban, y un mundo de tecnicolor hecho de música y máquina me llamaba a estar en la pantalla. Y vivir en cada escena."

Recalcar también la importancia de la escenografía, en la que se cuida hasta el último detalle, desde la ropa de los personajes (que imitan descaradamente la típica de los años cuarenta), hasta lo colorido de la mayor parte de las escenas. Muchas de ellas, por cierto, están rodadas en plano secuencia, creando escenas largas en las que los actores tiran de todo su talento para crear imágenes inolvidables. 




En cuanto a los personajes, Mia y Sebastian resultan únicos, cada uno a su manera, pero si tuviera que elegir entre alguno de los dos, sin duda me quedaría con Seb, por esa pasión tan arrolladora que demuestra por su sueño, más de la que Mia siente por el suyo propio. Seb es un soñador que vive en un tiempo pasado, en el que su preciado jazz no agonizaba ni estaba a punto de ser relegado al olvido como en la actualidad. En el que no tendría que vender su alma al diablo por unos cuantos dólares. Es ese punto soñador el que me ha conquistado y el que más me ha hecho sentirme identificada con él, ya que, como Seb, tengo la cabeza más llena de pájaros que de otra cosa. Es un personaje de diez, y a pesar de lo borde y egoísta que puede resultar a veces, lo compensa con un lado tierno que es puro amor. 

Lo que me lleva al siguiente punto: los actores. Como ya he dicho, Ryan Gosling no era de mis actores favoritos. Y no, aunque me acribilléis, no me gusta El Diario de Noah, y aparte de Crazy, Stupid, Love, pocas películas de este chico han conseguido convencerme. Ahora bien, con La La Land me ha ganado de por vida: hace un papelón impresionante y se nota lo mucho que vive el personaje. Y sí, las escenas en las que toca el piano son 100% suyas: no utilizó ningún doble, y de hecho, para preparar el papel estuvo tres meses aprendiendo a tocar el piano, que terminó dominando magistralmente, como muy bien se demuestra en la película. Emma Stone también lo borda en su papel, una joven que lo único que quiere es encontrar su hueco en Hollywood y que, para ello, tendrá que dejar demasiadas cosas por el camino. La química entre Gosling y Stone es evidente (ya han trabajado juntos en otras películas, como Gangster Squad o Crazy, Stupid, Love), lo que ayuda a que las escenas tengan cierto toque de realismo. Respecto a los secundarios, no existen: todo el peso de la película reposa sobre los hombros de los dos protagonistas, habiendo alguna aparición esporádica que ni siquiera llega a papel secundario. 

"Mi tía vivía en París. A menudo aparecía en casa y nos contaba historias sobre su vida en el extranjero. Recuerdo que nos contó que un día se tiró al río, descalza. Saltó sin mirar. Y cayó al Sena. El agua estaba helada y pasó un mes resfriada. Pero dijo que lo haría otra vez. Brindo por los que sueñan, por tontos que parezcan. Brindo por los corazones que sufren y por los líos que creamos."

La historia es preciosa, y no tiene nada que ver con lo que suele ofrecernos Hollywood en los últimos tiempos. Mezcla comedia con romance y un pelín de drama, todo ello contado de una forma muy peculiar. Y habla de fracaso: del sentimental, del profesional, del fracaso en general. Creo que es imposible no sentirse identificado con los protagonistas, porque todos nos hemos visto alguna vez frente al fracaso... y todo lo que ello acarrea. También habla de las pequeñas decisiones, esos detalles diminutos que en el momento no parecen nada pero que a la larga pueden dar un vuelco brutal a tu vida. De todo lo que pudo ser, y finalmente no fue. Pero lo mejor, lo más emotivo, lo que realmente convierte esta película en un puntazo, es el final... como en Casablanca.  

Os recomiendo que la veáis. A mí me ha entusiasmado y ha pasado a convertirse en una de mis películas favoritas.

Resumiendo, La La Land: La Ciudad de las Estrellas es una película para todos aquellos amantes del cine clásico, en la que te encontrarás con unos personajes apasionados, que luchan por sus sueños e ilusiones hasta el final y que te conquistarán desde el primer minuto. Con una banda sonora espectacular, una fotografía maravillosa y un argumento que te mantendrá enganchado, no podrás olvidarte nunca de Mia, Sebastian y su City of Stars. 



♚♚♚♚♚/5

···Inolvidable···

¿Y vosotros la habéis visto?
¿Coincidís con mis valoraciones?
¡Un abrazote, cazadores!

martes, 23 de mayo de 2017

{Reseña} Amos y Mazmorras #2. El Torneo, de Lena Valentí.

384 páginas
Editorial Debolsillo
Saga Amos y Mazmorras
Erótica
♚♚


Sinopsis

Cuando las mazmorras se abren, los dragones salen de caza. Empieza el torneo de Amos y Mazmorras, y Cleo, ahora convertida en la domina Lady Nala, está preparada para todo. Cuando las mazmorras se abren, los dragones salen de caza. ¿Quién será la presa?Días atrás Cleo Connelly era una teniente de la Policía de Nueva Orleans, vivía feliz y nunca antes había probado el BDSM. El único azote que había recibido era el que provenía de las manos de su padre cuando, de pequeña, hacía alguna trastada. Pero ya habían pasado seis días desde que recibió la noticia de la desaparición de su hermana, Leslie, y se había metido de lleno en el caso en el que esta participaba. Ahora es una agente del FBI infiltrada en un torneo de dominación y sumisión en el que interpreta el rol de sumisa, mientras trata de revelar la identidad de los diseñadores de la droga popper y de los traficantes de blancas que el FBI persigue. Unos días antes, el corazón de Cleo estaba entero y era libre. En estos momentos, intenta recomponerlo después de que Lion Romano, el agente a cargo de la operación e instructor de su doma, lo rompiera y lo pisoteara sin compasión. El amor es un juego de fantasías y realidades al que, tarde o temprano, todos nos sometemos.






¡Hola, cazadores!

Aquí estoy una vez más con la reseña de la semana, sobre un libro diferente a todo lo que suelo leer y que no se ha llevado la mayor de mis simpatías. Se trata de la segunda parte de la saga Amos y Mazmorras, de Lena Valentí, y debo decir que esta nueva entrega me ha gustado aún menos que la anterior. La otra tenía un pase, pero esta me ha costado un mundo terminarla, y eso que es más bien corta. 

Como ya dije en la reseña de La Doma, el género erótico no está entre mis favoritos, ya que en mi opinión se abusa mucho de las escenas sexuales, lo que acaba por quitarles toda la gracia. Este libro no ha sido la excepción; de hecho, creo que más de la mitad de la historia son descripciones de sexo bondage, y sexo, y sexo y más sexo. Total, que he acabado más aburrida que otra cosa. Pero en fin, entremos en materia...

En El Torneo, segunda parte de la saga Amos y Mazmorras, nos encontramos de nuevo a Cleo Connelly, una agente de policía que por causas ajenas a ella se convierte en agente doble del FBI infiltrada en un caso de trata de blancas. Cleo debe volar a las Islas Vírgenes de Estados Unidos, donde se celebrará el torneo de Dragones y Mazmorras DS, donde se utilizan esclavos sexuales en juegos de dominación a base de drogarles con un estupefaciente llamado Popper. Cleo sabe que su hermana está entre esos sumisos contra su voluntad, por lo que no duda a la hora de intentar salvarla. Sabe que no será fácil y que allí se encontrará con Lion, aquel que le descubrió el mundo bondage, que la utilizó y la traicionó para abandonarla en Nueva Orleáns, pero como nueva dómina del torneo, Cleo cree saber cómo domar al león. 

Esta reseña va a ser difícil. Siempre es difícil hacer malas reseñas, sobre todo de un libro que está tan bien escrito. Me gusta mucho la forma de escribir de Lena Valentí, es muy clara, concisa y atrapante, y realmente hipnotiza. Tiene la capacidad de poner lo que pasa en la historia en tu cabeza, como si se tratara de una película, y eso no todos los autores lo saben hacer. 

Ahora bien, creo que esta historia no era para mí. De hecho, empecé a leer la primera parte porque una amiga, que es super fan de la literatura erótica, me convenció, y como esa primera entrega no estuvo mal, me animé con esta. Y fue un error. No os equivoquéis, no estoy diciendo que el libro sea horrible y lo peor del mundo; simplemente no era para mí. Estoy segura de que si os va el género erótico esta novela os puede gustar bastante, o al menos más que a mí. 

Como ya he dicho, la mitad del libro son descripciones de escenas sexuales bondage, y encima escenas súper bestias, y describir una de vez en cuando pues vale, pero es que hay de esas en cada capítulo y he terminado saturándome de tanto látigo, cadenas, sodomización, etc... Ese es el motivo por el que el libro se me ha hecho tan pesado, que la autora abusa de todo eso incluso más que en la primera parte. Y sí, es un torneo, los personajes están ahí para eso, pero no he podido evitar la sensación de agotamiento. 

Encima, todas esas escenas sexuales se entremezclan con momentos súper almibarados entre Lion y Cleo, instantes que casi se podrían tachar de cursis, y que hacían un contraste que no me pegaba en absoluto. No estoy hablando de partes románticas sin más, no... Me refiero a empalagosidad pura y dura, de esa en la que el azúcar te sube hasta las nubes. Y es que a mí esos cambios tan bruscos como que no me convencen nada; de hecho, me dejaban tan descolocada que sentía ganas de cerrar el libro y ponerme a otra cosa. De verdad, que con esta novela me he desesperado muchísimo. 

Respecto a los personajes, Cleo me sigue gustando por esa capacidad de adaptación que tiene, y ese valor que demuestra al enfrentarse a las diferentes pruebas del torneo, y creo que ella es lo mejor de todo el libro, sin lugar a dudas. Y a Lion le odio. Tal cual. No le soporto. Pocas veces le he cogido más tirria a un personaje literario. Pero es tan, tan dominante, tan celoso, controlador y caprichoso, que lo único que despertaba en mí era el deseo de mandarle a columpiar canarios. Ya en el primero le cogí manía, pero con esta entrega... no podía con él. De verdad que no. 

Y sobre el tema del torneo no puedo hablar demasiado, porque sinceramente no me he enterado del todo. No porque no estuviera bien contado, sino porque llegó un momento en que yo apenas le ponía interés al tema: puse el piloto automático, me enteré de las cuatro cosas importantes que pasan, y ya está. A la mitad del libro lo único que quería era terminarlo para ponerme con otro, a ese grado de aburrimiento he llegado. Y sí, debería haberlo dejado, pero no me gusta abandonar los libros así como así: soy de esas lectoras que aguantan hasta el límite, porque creo que, por muy floja que resulte una novela, en algún momento habrá algo que la haga despegar. En el caso de El Torneo, esa premisa me ha dado en la frente, pero repito que no es algo que os tenga que pasar a vosotros: si os gusta la erótica, este libro es para vosotros. Si no, ni os acerquéis a él. Por supuesto, sobra decir que no pienso continuar con la saga: con estos dos primeros libros he tenido suficiente, y no me veo con fuerza para continuar con los otros seis. 

En resumen, El Torneo es un libro escrito para los más fervientes amantes de la erótica, donde el misterio y el suspense irán acompañados de sensualidad y perversión. 

♚♚/5

···Mejorable···

¿Y a vosotros os gusta el género erótico?
¿Le daríais una oportunidad a esta saga?
¡Un abrazote para todos!


sábado, 20 de mayo de 2017

{Book Tag #1} Harry Potter.

¡Hola, cazadores! ¡Estrenamos nuevo diseño en el blog (bieeeeeen)! Y para celebrarlo, os traigo como entrada del sábado este Book Tag de Harry Potter, al que fui nominada por Patri, del blog Written in the Sand (si no os habéis pasado por allí, ¿a qué estáis esperando?, xD). Me ha hecho mucha ilusión, ya que es el primero al que me nominan, ¡y además es de Harry Potter, que es algo así como mi saga de cabecera *.*! Así que a ver qué tal se me da.



1. La nariz del Señor Tenebroso
Un libro que haya desaparecido

Como libro desaparecido tendría que nombrar la continuación del libro de Latidos, de Anna Godbersen (Saga Luxe), que lleva por nombre Rivales. Bueno, no es una desaparición como tal, porque creo que la continuación está publicada en España, sí, pero no sé dónde, porque por mucho que en su día vi por todas partes el primer libro, el segundo es como si se hubiera publicado en una dimensión paralela o algo así. No hay manera de encontrarlo.





2. La varita de Bellatrix
Un libro recomendado por el giro argumental

Pues... recomendaría leer la saga Medianoche, de Claudia Gray. Es una serie entretenida y llena de unos giros sorprendentes, que conseguirán dejarte con la boca abierta. Si quieres pasar unas cuantas tardes entretenidas y ligeras, no hay una saga mejor. 





3. Dementores
Libros que te robaron la felicidad

¡Unos cuantos (los escritores son crueles)! El primero que debería nombrar sería el libro autobiográfico de Frank McCourt, Las Cenizas de Ángela, una novela donde se nos narra la infancia y adolescencia del autor en una Irlanda arrasada por las penurias. Muy, muy triste. El segundo sería Prohibido, de Tabitha Suzuma, cuyo final, como ya dije en su reseña, me partió el alma (y no es para menos). Y también debería nombrar Rebeldes, de Susan Hinton, un libro cuyos protagonistas intentan salir adelante en un barrio conflictivo y peligroso. Todo muy triste. 




4. Crucio
Un libro que fue una tortura leer

Aquí lo tengo muy claro. Amor Indómito, de M. Leighton. Fue absolutamente desesperante. Lo cogí por las buenas críticas que acumulaba, pero para mí se convirtió en una auténtica tortura. Una historia con un insta love que aparece en el tercer párrafo del primer capítulo, con unas protagonistas planos y muy predecibles y una historia típica que flojeaba por todas partes. Desesperación nivel insuperable, como ya dije en su reseña. 




5. Avada Kedavra
Un libro que matarías por tener firmado por el autor

Muchos, demasiados... Para empezar, todos los de Harry Potter. Me encantaría. También los de la trilogía de La Reina del Tearling (por que es de lo mejooooooor), los de la saga de Los Juegos del Hambre, el libro de La Calle de los Sueños y el de Los Pilares de la Tierra. ¡Y ya podría morirme tranquila, maldita sea, xD!





6. La cicatriz del niño que sobrevivió
Un libro que hayas dejado y te hayan devuelto en mal estado

Se la tengo jurada a una antigua vecina mía porque le dejé el cuarto libro de Harry Potter (hace mil años) y me lo devolvió hecho un Cristo. Todavía me duele cuando veo el lomo del libro lleno de celo. En el infierno hay un lugar reservado para ese tipo de gente, en serio...




7. Horrocruxes
Nomina a siete personas

4 y 5. BOOKPIIC

Y el 7... queda para cualquiera que lo quiera hacer, que es súper chulo hacer tags de estos. 

Si lo hacéis, ¡no os olvidéis de avisarme en los comentarios!

¡Espero que hayáis disfrutado con este Book Tag!
¡Abrazotes para todos!


miércoles, 17 de mayo de 2017

{Reseña} Nunca digas siempre, de Jennifer L, Armentrout.

544 páginas
Puck Editorial
Autoconclusivo
Juvenil/Romántica contemporánea
♚♚♚♚




Sinopsis

Ella aprendió que el silencio era su mejor arma. Él juró que siempre la protegería. Ambos comparten un terrible pasado, que los llevó a forjar un vínculo indestructible. O eso creían ellos. Porque sus caminos se separaron abruptamente hace cuatro años. Mallory y Rider llevan todo ese tiempo tratando de superar las terribles experiencias vividas en un hogar de acogida. Intentando construir un futuro. Tratando de olvidar. Pero ahora, justo cuando creían estar dejando el pasado atrás, Mallory y Rider acaban de reencontrarse en el instituto y descubren que el intenso vínculo de infancia sigue ahí… al igual que la heridas. Enfrentados a la fuerza de sus sentimientos, Mallory y Rider deben decidir si seguir aferrados a las mismas armas que les ayudaron en el pasado o arriesgarse a construir algo nuevo en un futuro incierto. Un relato luminoso sobre una joven valiente que lucha por expresar su verdad desde un refugio de silencio . Quédate a escuchar la voz de Mallory. No te arrepentirás.










¡Hola, cazadores!

Hoy os traigo la reseña de un libro realmente emotivo y bonito. Hacía mucho tiempo que quería leer algo de Jennifer Armentrout, ya que solo leo críticas buenas de sus libros, y como este es autoconclusivo (no estoy como para meterme en más sagas de momento), decidí animarme con él, Y aunque es cierto que el libro no me ha enamorado, sí que me ha gustado mucho, lo suficiente como para animarme a seguir conociendo a esta autora.

Nunca digas siempre, de Jennifer L. Armentrout, se centra en la historia de Mallory Dodge, una joven que lleva media vida en casas de acogida donde no ha tenido el mejor de los tratos. Cuatro años después de ser adoptada por una buena pareja que le da el amor y la comprensión que Mallory ha echado de menos durante toda su vida, la chica decide empezar a ir al instituto para tratar de superar el terror que le da relacionarse con los demás y así dejar atrás los demonios del pasado. Lo que no se espera de ninguna manera es que el pasado esté esperándola entre los pasillos del instituto: Rider Stark, su guardián, su caballero andante, fue el chico con el que Mallory se crió en aquel hogar roto y violento, y que, ahora, cuatro años después, intenta olvidar por todos los medios. Era aquel que la protegía, el que la mimaba y la única persona que ella tenía en el mundo. Cuando Rider desapareció de su vida, Mallory pensó que jamás volvería a verle. Por eso, volver a mirarle a los ojos tras tantos años le parece poco menos que un milagro. Un milagro que acabará por dar un vuelco a su vida...

Quiero recalcar que el libro me ha gustado mucho: es bonito, emocionante y está muy bien escrito, pero no me ha terminado de encantar, quizás por las expectativas tan altas que llevaba. Había leído críticas tan buenas que no pude evitar imaginarme que este libro sería algo así como mi lectura del año, y nada más lejos de la realidad. Y es que a lo largo de la novela he visto diferentes cosas que no me han terminado de... convencer, por así decirlo. 

Llevaba mucho tiempo sin leer una libro de literatura romántica juvenil, y eso se debe a que soy un poco rara con este género. No me malinterpretéis, me considero una romántica empedernida, pero me gusta que la historia romántica que lea no destaque por ser la típica historia de amor: que los personajes tengan "algo" distintivo, que haya una subtrama emocionante... en fin, que sea diferente. Y en esta historia me ha parecido que la historia de amor tenía algunas cosas (no todas) muy típicas que podría haber leído en cualquier otro libro del género romántico, terminando por cansarme un poco. Y si bien el personaje de Mallory me ha gustado mucho, el de Rider no me ha terminado de convencer. No es que me parezca un mal personaje, pero en mi opinión tenía un carácter un pelín típico. Entiendo que la autora lo haya hecho con esa personalidad para que el final fuera el que ha sido, pero aun así, reconozco que he echado de menos que tuviera algo más de... garra (tampoco sé muy bien cómo explicarme sin spoilear nada, la verdad, xD)

Una cosa que se me ha hecho muy pesada (en serio, muy, muy pesada) es que en cada capítulo se dedicara al menos un párrafo entero para destacar los encantos de Rider: Mallory se centra cada cinco minutos en darnos una descripción detallada de lo buenísimo que está Rider... y eh, a una servidora le gustan tanto como a la que más los protagonistas macizos, pero con dos o tres descripciones sobre lo guapísimos que son me bastan, no necesito que eso salga a relucir cada dos por tres porque eso se me termina por hacer pesado. 

Otra cosa que también se me hizo algo agotadora es que la autora describe demasiado, para mi gusto. Cada pequeño detalle, cada gesto de los personajes... hasta la cosa más ínfima e insignificante se describe, y ha habido ocasiones en las que me atropellaba con la lectura y que incluso me sentía tentada a saltarme párrafos enteros. En mi opinión, a la forma de escribir de la autora le falta algo de ligereza, pero aun así me gusta, porque me ha parecido que sabe destacar muy bien la profundidad de los sentimientos de Mallory, mostrándonos su personalidad de una forma muy emotiva. Y es que este libro si destaca por algo es por la emoción que desprende en cada una de sus páginas. 

No os voy a mentir: la primera mitad del libro no me estaba enganchando nada debido a todo los aspectos negativos que os acabo de contar, pero a partir de esa segunda mitad... Pfff, no podía parar de leer. Cada final del capítulo era un golpe, un varapalo a cada cual peor, haciendo de esta historia algo adictivo y muy emocionante. 

La historia de Mallory es muy dura, y rompe el corazón. Como la de Rider. Ambos tienen un pasado juntos que resulta muy triste y que, sin embargo, será lo que les una en esta nueva etapa de su vida. 


"En mi opinión hay dos tipos de para siempre. Uno bueno. Y otro malo. El bueno era una mentira, una ilusión; eso ya lo había aprendido siendo muy niña. Ese tipo de "para siempre" acababa en llamas, porque, por más que intentaras aferrarte a él con todas tus fuerzas, se te escurría entre los dedos. El malo acechaba siempre, como una sombra o un fantasma. Daba igual lo que pasase: siempre estaba ahí, de fondo."


Como personajes, Mallory me ha gustado muchísimo. La evolución que ha tenido a lo largo de la novela me ha parecido alucinante, y he vivido la historia de su pasado casi con un nudo en la garganta. El tema del maltrato infantil me ha parecido muy logrado: creo que es algo que no se suele tratar dentro de la literatura, y que, como tantas otras cosas, se merece que se ponga el foco sobre él. Sin embargo, y volviendo al tema, Mallory me ha parecido una protagonista estupenda. Y Rider.... en fin, aunque le falte algo de garra, sí que es verdad que me ha conmovido en esos momentos en que intenta proteger a Mallory de cualquier cosa que se le ponga por delante.

Como secundarios, tenemos a Carl y Rosa Rivas, los padres adoptivos de Mallory, que son algo sobreprotectores con ella pero buena gente; a Paige, la chica mala del instituto (que sinceramente, no me ha parecido tan mala como me la intentaban pintar. De hecho, es un personaje que me hubiera gustado que estuviera más desarrollado); a Hector y Jayden, los amigos de Rider y los nietos de la mujer que en esos momentos tiene a Rider en acogida, la señora Luna (ambos hermanos resultan muy carismáticos y me han caído en gracia, sobre todo Jayden) y a Ainsley, la mejor amiga de Mallory, que, sin duda, es mi personaje favorito dentro de este libro. Me ha encantado su personalidad, tan fuerte y positiva, y la forma en que siempre está ahí para apoyar a Mallory. Los diálogos entre las dos me parecían súper conseguidos: eran los típicos que cualquiera podría tener con su mejor amiga, y ese realismo en la relación de amistad me ha gustado mucho. 

El final es muy bonito y deja una lección de vida preciosa, que sinceramente me ha hecho reflexionar. La verdad es que no deja de sorprenderme que un libro juvenil tenga esa clase de profundidad y nos deje una moraleja como la que encontramos al final, pero me ha parecido muy emocionante y, sin duda, es lo mejor de todo el libro. 

En resumidas cuentas, Nunca digas siempre me ha parecido una novela preciosa, cargada con toda la emoción del primer amor, y que sin embargo, está dotada con una profundidad y unos detalles que conseguirán estremecerte. Jamás conseguirás olvidarte de Mallory.


♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros habéis leído este libro?
¿Estáis de acuerdo conmigo en mis valoraciones?
¡Contadme, bonitos!

jueves, 11 de mayo de 2017

{Crítica de cine} Yo, él y Raquel, de Alfonso Gómez-Rejón y Jesse Andrews.

Director: Alfonso Gómez-Rejón
Guionista: Jesse Andrews
105 minutos
Año 2015
Estados Unidos
Comedia dramática
♚♚♚♚

Sinopsis






Greg pasa el último año del instituto de la forma más anónima posible, evitando todo tipo de relaciones, mientras en secreto hace extrañas películas con su único amigo. Esta situación cambiará cuando su madre le obliga a hacerse amigo de una compañera de clase con leucemia.












¡Hola, cazadores!

¡¡¡Por fin!!! Después de una semana en la que no he parado, puedo sentarme a colgar una entrada, y aunque no sea una reseña literaria, espero que la película que os traigo hoy os parezca interesante. 

No había escuchado hablar de ella hasta esta misma tarde, cuando mi novio me propuso verla, ya que la vio perdida entre los DVD y le entró la curiosidad. Yo ni leí la sinopsis, ni busqué información sobre ella, así que expectativas cero... quizá por eso haya logrado sorprenderme tanto.  

Yo, él y Raquel, (en inglés Me and Earl and the Dying Girl... Igualita la traducción del título, vaya), de Alfonso Gómez-Rejón y Jesse Andrews, trata la historia de Greg, un chico de la ciudad estadounidense de Pittsburg. Greg es un adolescente que estudia su último curso en el instituto y que vaga casi en completa soledad entre clase y clase. No, no os equivoquéis, no es un marginado. O al menos, no es un marginado a la vieja usanza. Greg se junta y habla con todo el mundo, pero sin acercarse a nadie lo suficiente como para dejarse conocer. Sonríe y habla de forma ligera, se relaciona con los demás de manera superficial, rehuyendo cualquier contacto que implique cierta intimidad. Clasifica a sus compañeros de clase en diferentes grupos, a cada cual más variopinto, pero sin unirse jamás a ninguno de ellos por  el miedo cerval que siente a ser rechazado de forma explícita. Un día, sus padres, personajes casi tan excéntricos como el hijo, le comentan que a una de sus compañeras de clase, Rachel, le han diagnosticado leucemia, y su madre obliga a Greg -y lo digo así, le obliga- a ir a casa de Rachel para tratar de animarla, a pesar de que ellos no sean amigos y solo se conozcan de vista. Y por hacer callar a su madre, Greg va a ver a Rachel, sin sospechar que ese día cambiará su vida para siempre. 

Es una película muy, muy rara... tanto por la forma de contarla como por las excéntricas personalidades de los personajes. Los diálogos son muy absurdos, pero no en el mal sentido: las conversaciones son hilarantes, pero a pesar de todo, resultan divertidas y frescas, aunque reconozco que es un humor que no suele gustar a todo el mundo y que es muy propio del cine independiente.  Pero sinceramente, a mí es una historia que me ha llegado y que me ha parecido muy especial.

Olvidaos de la típica película de chico conoce chica, chico y chica se enamoran, chica enferma trágicamente, chico pasa un auténtico infierno cuidando de la chica y, al final, chica muere en los brazos del chico. O viceversa. No es una historia de amor. No hay una pizca de romance en toda la película, y quizás esa sea una de las cosas que más me ha gustado de ella, la ausencia de la típica historia de amor trágico, lo que da pie a ensalzar otra clase de valores. Como la amistad y la familia, por ejemplo; valores que se suelen dejar de lado para dejar paso al amor adolescente.

Como protagonistas, tenemos a Greg, el chico más extraño de todo el instituto, que es obligado por su madre a visitar a una chica enferma que, en realidad, no le importa lo más mínimo. Greg cree que ha vivido bajo una capa de mentiras durante toda su vida: desde pequeño, su madre lo ha sobreprotegido, dorándole la píldora a lo bestia. Al llegar a la adolescencia y comprobar que ni el mundo ni él mismo son como su madre había pintado, se convierte en un chaval inseguro de sí mismo, cínico, desconfiado, sarcástico y algo inmaduro, lo que le hace refugiarse en la "invisibilidad". Greg se entretiene haciendo películas caseras más malas que un dolor de cabeza, en compañía de su compañero de trabajo barra amigo, Earl Jackson, un chico de los suburbios un poco conflictivo, pero que a la hora de la verdad sabe tener más sensibilidad que el propio Greg. 


Por otro lado, está Rachel, la chica que padece leucemia y que da a la vida de Greg un giro de ciento ochenta grados. Me ha gustado mucho este personaje, ya que a pesar de la cruz que le ha tocado vivir, lleva la situación con mucha valentía y entereza, siempre (o casi siempre) con una sonrisa en la cara. Y en los momentos de flaqueza, será Greg el que consiga sacarle la sonrisa de nuevo a base de comentarios absurdos y ácidos (y acciones excéntricas como el estado subhumano, el gran espectáculo de Greg). A pesar de eso, y del cariño que nacerá entre ambos, Greg tendrá que luchar contra esa parte de sí mismo que le impide conectar con su entorno y que le impulsa a alejarse de Rachel, algo que el mundo entero parece tratar de impedir por todos los medios. 

Como secundarios tenemos a Denise, la madre de Rachel, una mujer que intenta ahogar sus penas de madre soltera en alcohol; a McCarthy, el profesor de Historia de Greg, que es todo un zumbado; a Madison, la chica más popular del instituto que intenta ayudar en la medida de lo posible a Greg y a Rachel; y a los padres de Greg: la madre es una histérica de manual y el padre es un colgado de la vida, un profesor de Sociología que tiene un rollo muy raro con su gato, el señor Andrews. Todos los personajes tienen su parte excéntrica, quizás por eso el largometraje me resulte tan atrayente, ya que reconozco que cuanto más peculiares y extraños sean los personajes, más me convencen. 



La primera parte de la película está cargada de gags propios de las comedias adolescentes: chicos de hormonas revueltas, hundidos en la vorágine de los institutos estadounidenses y más preocupados por frivolidades varias que por los estudios. La segunda parte ya es más dura y la que más me ha gustado en realidad, donde Greg deberá madurar a la fuerza y Rachel tendrá que asumir la decisión más difícil. 


El final es lo mejor, y deja una moraleja realmente preciosa, que no puedo decir porque sería un spoiler como una casa. Solo os adelantaré que es realmente bonito y que, a pesar de lo dura, extravagante, absurda, emotiva y entrañable que pueda resultar la película, vale la pena llegar hasta el final. Vale mucho la pena.

En definitiva, Yo, él y Raquel, es una película perfecta si quieres cambiar de registro y conocer a unos personajes excéntricos que caen de lleno en lo absurdo y la hilaridad, pero que conseguirán sacarte la sonrisa para, a continuación, ahogarte en las lágrimas. Un largometraje diferente que te dejará las emociones a flor de piel.

♚♚♚♚/5

···Muy recomendable···

¿Y vosotros la habéis visto?
¿Os atreveríais a echarle un vistazo?
¡Un abrazote para todos!